Con este lema del próximo Congreso Eucarístico Internacional de Dublín 2012, nos acercamos al Jueves Santo.
Dios es Amor, hecho permanencia, aún por encima de los accidentes del Pan y del Vino, aún por encima del dolor, -el sufrido por Él para redimirnos a nosotros... y del dolor de la vida y de la historia-. Es el Amor que supera y vence la muerte. Cuando nos preguntamos por muertes prematuras e inocentes, por tragedias naturales y por mil circunstancias incluyendo la Vida de la Iglesia, la cuestión no es qué ocurre o que sufrimiento tan incomprensible padecemos, sino con qué amor lo vivimos y hacia qué Amor vamos.